Tras varios años la apicultura y el cuidado de las abejas en diferentes municipios de Norte de Santander, Corponor le otorgó el aval como negocio verde, un distintivo para aquellas empresas que le apuestan a modelos sostenibles.
Casi una década atrás, Marleny Beltrán, impulsada por el amor hacia las abejas y las flores, decidió arrancar de cero y dejar su trabajo como contadora pública para empezar el sueño de su vida: crear un emprendimiento que uniera ambas pasiones y vivir de eso.
Así nació Apícola Mis Flores, un negocio creado en conjunto con su amigo Jorge Arturo García, el cual, mediante la cría de abejas, no solo fabrican productos a base de miel y jalea real, sino también cuidan de esta especie indispensable para la vida en la Tierra.
“Vendemos desde miel de abejas, polen, propóleo, jalea real y cera de abejas hasta miel infusionada con plantas, especias o frutas, velas y jabones artesanales, que son elaborados a partir de los productos primarios”, dijo Beltrán.
Tras mucho tiempo en el negocio, hace dos años la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), al ver las actividades de la empresa en base a los rescates de enjambres realizados en Cúcuta, inició un proceso encaminado para que Apícola Mis Flores tuviera el sello verde.
Mediante un trabajo mancomunado con la Subdirección de Recursos Naturales con la ventanilla de Negocios Verdes, los emprendedores comenzaron con las gestiones para obtener el sello verde.
Luego de realizar todo el proceso técnico y varias visitas técnicas, a finales de 2024 Apícola Mis Flores recibió el sello verde de Corponor, un distintivo al alcance de aquellas empresas sostenibles al cuidado de la naturaleza.
“Para nosotros es motivo de orgullo tener este reconocimiento, les da la garantía a nuestros clientes de que somos una empresa que cuida y protege los recursos naturales”, concluyó Beltrán.
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