El proyecto de las estaciones hidroclimáticas permite tomar decisiones tempranas contra fenómenos climatológicos como las sequías en estos municipios ubicados al sur del departamento..
Concebidas para monitorear las 24 horas del día las cuencas hidrográficas de los ríos que recubren los municipios de Chinácota y Bochalema, las estaciones hidroclimáticas se convirtieron también en un faro de esperanza en la lucha contra fenómenos climatológicos como las desertificaciones y sequías.
En diciembre de 2024, gracias a un importante esfuerzo económico de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), la primera estación hidroclimática fue instalada a orillas de la quebrada Aguablanca en Bochalema.
Meses después se puso en funcionamiento una nueva estación hidroclimatológica a pocos metros de la cuenca de la quebrada La Honda; en el marco de una red de estaciones instaladas a lo largo y ancho de Norte de Santander.
De acuerdo con el técnico operativo de la estación de Bochalema, José María Peñaranda Rodríguez, ambas tienen el mismo fin: “saber con certeza las condiciones hidrográficas como la humedad relativa, el brillo solar, el caudal de la quebrada y pluviosidad entre otras variables”.
Según Martín Sepúlveda Contreras, ingeniero adscrito a la Subdirección de Cambio Climático y Recurso Hídrico, “con las estaciones podemos tomar decisiones anticipadas para mitigar fenómenos climatológicos como las desertificaciones en esas zonas”.
Los comportamientos de las redes hídricas, destacó Sepúlveda, son cargados en tiempo real en el Sistema de Monitoreo Hidroclimático (Sihclico) de Corponor, una plataforma abierta al público donde se puede detallar sobre estos cambios en las redes hidrográficas.
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